viernes, 17 de septiembre de 2021
miércoles, 15 de septiembre de 2021
jueves, 18 de febrero de 2021
jueves, 14 de enero de 2021
martes, 10 de diciembre de 2019
miércoles, 3 de octubre de 2018
viernes, 8 de mayo de 2015
TEXTOS GUERRA CIVIL
Españoles: a cuantos sentís el santo amor a España, a los que en las filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio a la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la nación os llama en su defensa. La situación de España es cada día más crítica, la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas: a tiros de pistolas y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los ciudadanos que alevosa y traidoramente asesinan sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. […]
¿Es que se puede consentir un día más el vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo? […].
Españoles: ¡Viva España! ¡Viva el honrado pueblo español!
Tetuán, 17 de julio de 1936.
1. Nos encontramos ante un fragmento de la proclama del general Franco firmada en Tetuán el día 17 de julio de 1936. Por tanto es un documento de fuente primaria y de temática política. Está escrito por el general Francisco Franco, y es de carácter público siendo dirigido a la nación en general, y en especial a aquel sector de la población española que podía apoyar la sublevación: militares, clases altas y medias, católicos, propietarios, empresarios, etc.
El autor del documento es el general Francisco Franco. Nacido en 1898 en el Ferrol, se inicia su carrera militar combatiendo a los rifeños en el Protectorado, donde asciende rápidamente por méritos hasta llegar a ser general. Contrario a la proclamación de la República, no dudará sin embargo en colaborar con ella durante el bienio radical-cedista como Jefe de Estado Mayor. Dirigirá las operaciones militares durante el aplastamiento de la sublevación de los mineros asturianos en la revolución de octubre de 1934, siendo el máximo responsable de la extrema dureza empleada en la represión de estos hechos. A partir del triunfo del Frente Popular se integrará en la conspiración que dirige el general Mola, despertando las sospechas del gobierno de Casares Quiroga que lo destinará a Canarias. Desde allí se desplazará al Protectorado al iniciarse la sublevación el 17 de julio en el Marruecos español, para dirigir desde aquí las tropas legionarias y los tabores de regulares, soldados profesionales y de larga experiencia que marcarán la diferencia en la próxima Guerra Civil.
2. En este fragmento de la proclama de Franco cabe distinguir dos partes: una primera, al principio del texto, en la que el general intenta movilizar en apoyo a la sublevación a militares y a todos los sectores de la población "patriotas", preocupados por la deriva anárquica que la República tomaba a partir del triunfo del Frente Popular en febrero de 1936. En una segunda parte, Franco detalla ese "vergonzoso espectáculo" que el país está ofreciendo al mundo: anarquía, desorden, revueltas, tiros de pistolas y ametralladoras, asesinatos; en suma, enfrentamiento violento entre las clases populares y las clases altas y medias.
Además, el futuro generalísimo destaca otro aspecto muy inquietante y es el hecho de que las autoridades de la República se ven no solo desbordadas por la situación de desorden público sino que en ocasiones dirigen las propias revueltas.
3. Tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, el movimiento sindical liderado por UGT y la CNT se lanzó a una ofensiva para recuperar las posiciones perdidas durante el bienio derechista. Así, muchos labradores se lanzaron a ocupar fincas de las que años antes habían sido desalojados. Entre mayo y julio de 1936 se produjeron más de 200 huelgas agrarias. A estos sucesos en el campo español hace referencia Franco cuando habla de que "la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos". Sin duda la opinión del capitán general de Canarias es crítica acerca de estas movilizaciones agrarias.
También hay que destacar que entre los meses de mayo a julio de 1936 se produce una oleada huelguística en Madrid, en especial en el sector de la construcción, que afectó a 100.000 trabajadores, y durante la cual en produjeron enfrentamientos armados entre ugertistas y cenetistas.
Además en España existía una extensión del terrorismo. Por un extremo los pistoleros falangistas encabezaron una serie de atentados para desestabilizar el régimen y crear un clima de alarma social. Por su parte, muchos militantes de izquierda respondieron a los atentados de extrema derecha tomando represalias violentas. Precisamente, en este contexto se produce el doble asesinato primero del teniente Castillo por militantes fascistas, respondido un día después con el del diputado de Renovación Española José Calvo Sotelo, realizado por extremistas de izquierdas y en el que participaron compañeros de la guardia de Asalto del teniente Castillo.
A todos estos hechos hace mención Franco cuando afirma que "a tiros de pistolas y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los ciudadanos", haciendo especial responsable de estos sucesos al gobierno de la República, bien por incompetencia o por incluso fomentar las revueltas. Quizás el general haga referencia al asesinato reciente de Calvo Sotelo, donde participaron Guardias de Asalto gubernamentales.
Así pues, ante este "vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo", lo que deben hacer para Franco los verdaderos patriotas es sublevarse contra la República para poner fin a todos estos acontecimientos que hacen cada más crítica la situación del país.
Y es precisamente en Marruecos donde comenzará el 17 de julio de 1937 la sublevación. Donde se encontraba la mayor y mejor preparada guarnición del ejército español. Formada por cerca de 50.000 hombres: los legionarios, dirigidos por Yagüe, y las tropas indígenas, que ya habían intervenido en la represión de la revolución de octubre en Asturias. Franco, tras controlar la situación en Canarias, se trasladó a Marruecos y se puso al frente de la rebelión.
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Ahora
seguramente os habéis preguntado, amigos italianos, por qué
Mussolini sostiene a Franco, y por qué la prensa fascista destila su
veneno contra el pueblo español, contra los "rojos" a los
que acusa de todos los crímenes... por eso, la prensa de Mussolini
nos trata de bandidos...
Por tal razón estamos aquí y se han formado las Brigadas Internacionales. Por esto hay un heroico Batallón Garibaldi, que vuelve a tomar por su cuenta las más valiosas tradiciones del siglo pasado.
Estamos aquí porque queremos para los ciudadanos de nuestro país, los obreros de nuestro país, lo que el Frente Popular de aquí quiere para los ciudadanos, obreros y campesinos españoles...
La victoria en España será para nosotros una etapa hacia la victoria en Italia, hacia la victoria en Europa y en el mundo.
Discurso de Pietro Nenni en Madrid, 6 de febrero de 1937.
1.
Se trata de un fragmento del discurso que el socialista italiano
Pietro Nenni (1891-1980) realizó en Madrid en febrero de
1937. Es por tanto una fuente directa y primaria sobre la
guerra civil española y de temática política. Va dirigido
al pueblo español partidario de la República y especialmente a los
voluntarios italianos enrolados en las Brigadas Internacionales.
Pietro
Nenni, de origen campesino, fue primero periodista y más tarde
político. Estuvo en la cárcel donde conoció a Mussolini, del que
se habla en el texto con desprecio. Se unió al Partido Socialista
Italiano (PSI) en 1921. Poco después tras la llegada de Mussolini al
poder le criticó en el periódico “Avanti”. Intervino en la
Guerra Civil española como se observa en el discurso ayudando en la
fundación de la Brigada Garibaldi formada por voluntarios italianos
izquierdistas que formaban parte de las Brigadas Internacionales.
Combatió en la guerra española hasta la batalla de Brunete tras
la que marchó a Francia.
2.
En este texto Nenni denuncia el apoyo que Mussolini presta a Franco.
Para contrarrestarlo, se forma en Italia el batallón Garibaldi
integrado por italianos antifascistas. Defiende la política social
que el Frente Popular había desarrollado en España en los escasos
meses de su gobierno, y termina finalmente Nenni enmarcando la lucha
contra el fascismo en España como una etapa más dentro de la lucha
más general en Europa y en el mundo contra las tendencias filo
fascistas que se extendían imparablemente y que en Italia, su país,
tenía a uno de sus más altos representantes: Mussolini.
3.
El dictador italiano concedió una fuerte ayuda militar en
hombres (70.000 combatientes) y armamento a los sublevados que fue
determinante a la hora de inclinar la victoria del lado franquista
junto a la inestimable ayuda de la Alemania nazi. Para contrarrestar
esa iniciativa fascista se formaron las Brigadas Internacionales
integradas por voluntarios de muchos países europeos y americanos
(60.000 hombres) de tendencia comunista y anarquista que apoyaron a
la República y que tuvieron un papel clave en la defensa de
Madrid.
Como
parte de estas Brigadas se forma el batallón Garibaldi (héroe
italiano del siglo XIX protagonista de la unificación de su país)
integrada por italianos antifascistas, y al que pertenecía el
protagonista del texto.
Tan
sólo la Unión Soviética y México prestaron ayuda oficial al bando
republicano en la guerra civil. Una asistencia a todas luces
insuficiente si la comparamos con la que proporcionaron los países
fascistas al bando franquista. Tanto Francia como Gran Bretaña se
negaron a proporcionar una ayuda efectiva al gobierno legítimo
republicano.
Este
hecho fue determinante a la hora de la derrota final de la República.
Como consecuencia, a partir de 1936 surgirá en España un nuevo
gobierno dictatorial presidido por Francisco Franco y con fuertes
simpatías pro potencias del Eje.
martes, 14 de abril de 2015
PROBLEMA AGRARIO
Sobre el problema agrario
… el problema de los latifundios en España no es una entelequia inventada por unos cuantos descontentos o idealistas, sino una cuestión grave de enorme trascendencia económica y social para nuestra patria. No se trata solo del hecho de que unos 7000 propietarios posean más de 6 millones de hectáreas en las regiones manchega, extremeña y andaluza, sino también de que disfrutan la mayor parte de la riqueza que en ellas reproduce, dejado al resto de sus habitantes en situación precaria, y, sobre todo, impidiendo que se intensifique la producción y puedan progresar esas provincias (…). Consecuencia de ellos son: la despoblación de los campos, el deficiente cultivo, los jornales bajos, los arrendamientos caros, la escasa y raquítica ganadería, y, en general, la situación precaria en que se encuentra la tercera parte del territorio nacional (…). Ante estos hechos, es suicida y criminal cerrar los ojos para no verlos y dejar que pasen los años y aun siglos, como hasta ahora ha ocurrido, sin ponerles remedio. Hay, pues, que afrontar su solución con serenidad pero con energía (…)”
Los Latifundios en España, Pascual Carrión, Madrid 1932.
sábado, 11 de abril de 2015
LEY DE BASES DE LA REFORMA AGRARIA. 1932.
Los efectos de esta ley se extienden a todo el territorio de la República. Su aplicación... tendrá lugar en los términos municipales de Andalucía, Extremadura, Ciudad Real, Toledo, Albacete y Salamanca... Las tierras del Estado... podrán ser objeto de asentamientos, sea cualquiera la provincia donde radiquen...
La ejecución de esta ley quedará encomendada al Instituto de Reforma Agraria que... promoverá la formación de organismos de crédito a fin de facilitar a los campesinos asentados el capital necesario para los gastos de explotación...
Serán susceptibles de explotación las tierras incluidas en los siguientes apartados:
1.- Las ofrecidas voluntariamente por sus dueños...
5.- Las que, por no ser explotadas directamente..., deba presumirse que fueron compradas con fines de especulación o con el único objeto de percibir su renta.
7.- Las incultas o manifiestamente mal cultivadas...
Gaceta de Madrid, 21 de septiembre de 1932.
CLASIFICACIÓN
Texto de carácter jurídico. Ley de bases de la Reforma Agraria, publicado en la Gaceta de Madrid (Boletín del Estado) el 21 de septiembre de 1932. Fue un intento del gobierno de Bienio Reformador 1931-1933 de solucionar uno de los problemas seculares de nuestro país: la propiedad de la tierra. Es un documento público : una Ley de la Segunda República Española.
ANALISIS Y COMENTARIO
La Ley de Reforma Agraria pretendía llevar a cabo una redistribución de la propiedad agraria, medida que se juzgaba muy importante y urgente para satisfacer la demanda de los jornaleros sin tierras. Sin embargo, pretendía también la anulación del poder económico de los grandes terratenientes que, en su mayoría, eran monárquicos antirrepublicanos, lo que provocó enormes recelos y la obstrucción sistemática de los partidos de derechas en los debates parlamentarios.
Tras largas discusiones, se aprobó en septiembre de 1932. Sin embargo, en lugar de ceñirse al problema de los latifundios del sur de la península, se aplicó en todo el país de forma simultánea, molestando innecesariamente a muchos pequeños y medianos propietarios, que, sobre todo en Castilla, se opusieron a ella.
Dentro del contenido de esta ley destacaban tres puntos:
• Las tierras pertenecientes a los aristócratas más importantes del país quedaron expropiadas sin indemnización.
• Todos los latifundios, las fincas sistemáticamente arrendadas y los terrenos sin cultivar o abandonados fueron declarados expropiables a cambio del pago de una indemnización por parte del Estado a sus propietarios.
• Las tierras expropiadas pasaban a propiedad estatal para ser destinadas al asentamiento de campesinos, quienes podrían decidir entre la explotación de las fincas recibidas de forma colectiva o el cultivo de parcelas individuales.
Los asentamientos se tramitaron con muchísima lentitud y en medio de una fuerte resistencia, y se interrumpieron casi completamente durante el Gobierno de centro—derecha, a partir de 1934.
En resumen se trata de la Ley de Reforma Agraria que se aplicará a los campesinos de las provincias donde predomina el latifundio (Andalucía, Extremadura, Ciudad Real, Toledo, Albacete y Salamanca). Establece que las tierras del Estado y de los antiguos señoríos podrán ser objeto de asentamiento en toda España.
Crea el IRA para ejecutar la ley y promover créditos a los campesinos que se asienten en las tierras expropiadas: las ofrecidas voluntariamente por sus dueños, las mal explotadas o sin cultivar. Quedan excluidos las tierras comunales, los bosques y las fincas bien explotadas.
En 1930, todavía 3,8 millones de personas trabajan en la agricultura, y de ellos, 2 millones eran jornaleros sin tierras y 750.000 aparceros o arrendatarios. Además, el latifundio era muy importante, especialmente en el sur: el 1,8 de las fincas suponían el 44% de las tierras.
Los gobiernos de izquierdas del primer bienio de la Segunda República trataron de encarar el problema mediante decretos que trataban de proteger a los arrendatarios y los campesinos sin tierra: jornada de 8 horas, Ley de Términos Municipales, prórroga automática de los contratos de arrendamiento, sobre todo, con esta ley.
La aplicación de la misma, fue un sonoro fracaso, ya que se tardó un año en completar el registro de propiedades expropiables, además de disponer el IRA de escaso presupuesto para las indemnizaciones (sólo los Grandes de España podían ser expropiados sin indemnización), hicieron que en 1934 sólo 12.000 familias hubiesen sido asentadas. El resultado fue irritar a un campesinado que se alejó de la República y que las derechas se uniesen en contra de la ley.
En total, se produjeron algo más de 10.000 asentamientos, muchos menos de los previstos. A pesar de todo, las relaciones entre los propietarios, que se consideraban amenazados, y los jornaleros, que estaban impacientes por ocupar las tierras, llegaron a un punto de máxima tensión. Las medidas sobre la propiedad agraria crearon una gran alarma entre los terratenientes y unas enormes esperanzas entre los jornaleros y, finalmente, no satisficieron ni a unos ni a otros. Se creó un organismo encargado de llevar a cabo la reforma el IRA (Instituto de Reforma Agraria).
La Reforma Agraria de 1932 queda iniciada pero en el Bienio Conservador 1933-1935 se paraliza lo que provoca una gran agitación en las zonas rurales. En 1936 se pone de nuevo en vigor con el Frente Popular.
DISCURSO AZAÑA CUESTIÓN RELIGIOSA
“Yo
(…) me refiero a esto que llaman problema religioso. La premisa de
este problema, hoy político, la formulo yo de esta manera: España
ha dejado de ser católica; el problema político consiguiente es
organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva
e histórica del pueblo español. Yo no puedo admitir, señores
diputados, que a esto se le llame problema religioso. El auténtico
problema religioso no puede exceder los límites de la conciencia
personal, porque es en la conciencia personal donde se formula y se
responde la pregunta sobre el misterio de nuestro destino. Este es un
problema político, de constitución del Estado, y es ahora
precisamente cuando este problema pierde hasta las semejas de
religión, de religiosidad, porque nuestro Estado, a diferencia del
Estado antiguo, que tomaba sobre sí la tutela de las conciencias
(…), excluye toda preocupación ultraterrena y todo cuidado de la
fidelidad, y quita a la Iglesia aquel famoso brazo secular que tantos
y tan grandes servicios le prestó. Se trata simplemente de organizar
el Estado español con sujeción a las premisas que acabo de
establecer (…)”.
Discurso
de Manuel AZAÑA en el Congreso de los
Diputados en 1931.
1.
El texto es un fragmento de un discurso de Manuel de Azaña en el
Congreso de los Diputados en el año 1931, y forma parte de los
debates que precedieron a la redacción de la Constitución de la 2ª
República.
Es
una fuente histórica primaria y de temática
política. Es de carácter público y va dirigido en
primer lugar a los diputados en Cortes y en un segundo término a
toda la nación.
El
autor Manuel Azaña nació en 1880 en Alcalá de Henares, y murió en
1940 en Francia. Fue un político y escritor español que desempeñó
los cargos de Presidente del gobierno en dos ocasiones (1931 y 1936),
y Presidente de la República desde 1936 hasta 1939. Opuesto a la
dictadura de Primo de Rivera, participó en el Pacto de San Sebastián
que debía acabar con la monarquía Alfonsina. Tras la proclamación
de la Segunda República comenzó su etapa política de mayor
relevancia, siendo el político más importante de este período
histórico.
2.
Azaña niega la existencia de un problema religioso en
España, ya que el Estado para él debe ser laico y
aconfesional (tal y como se recogerá después en el
articulado de la Constitución), y evitar así la tutela de las
conciencias. Lo religioso debe pertenecer al ámbito de la conciencia
personal y no es por tanto una cuestión política o asumible por el
Estado. Los temas ultraterrenos no competen al Estado.
3.
Esta separación Iglesia-Estado que se produce por
segunda vez (la 1ª fue durante la I República) en nuestra historia
fue muy mal acogida por la Iglesia que no aceptaba la laicidad de
nuestra estructura política y la pérdida de influencia social que
traía aparejada. Por ello el estamento eclesiástico será uno
de los principales opositores al nuevo régimen republicano,
movilizando a la opinión católica en su contra.
En
la Constitución de 1931 se recogerá en su articulado la no
confesionalidad del Estado, la libertad de cultos, la supresión del
presupuesto de culto y clero y se permitirá el divorcio y el
matrimonio civil. También se prohibía ejercer la enseñanza, la
industria y el comercio a las congregaciones religiosas, y se
suprimía la Compañía de Jesús procediéndose a incautarse el
Estado de sus inmuebles.
La
aprobación de los artículos religiosos de la Constitución de 1931
provocó la dimisión de los sectores católicos del gobierno
provisional, con Miguel Maura y Alcalá Zamora a la cabeza.
Amplios sectores de la Iglesia y de la sociedad interpretaron estas
medidas como una provocación y agresión a la religión católica.
La mayor parte de la jerarquía eclesiástica se mostrará contraria
al régimen republicano.
La
cuestión religiosa fue tratada sin tacto y contribuyó a radicalizar
a los españoles que, en su mayoría, eran católicos. La
implantación del Estado laico fracasó no siendo entendida la
libertad religiosa como una más de las libertades. Por consiguiente,
las clases más conservadoras de la sociedad española se
declararon enemigas de la libertad religiosa y de la República.
A
pesar de todo esto, la República se propuso limitar la influencia de
la Iglesia en la sociedad española y secularizar la vida
social por encima de todo y costase lo que costase. Contaba
para ello con el fuerte anticlericalismo que las clases
populares de la sociedad manifestaban y que ocasionalmente se
materializaba en la quema de edificios religiosos y del patrimonio
artístico católico.
MANIFIESTO RENUNCIA REY ALFONSO XIII
«Las elecciones
celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor
de mi pueblo. Mi conciencia me dice que ese desvío no será
definitivo, porque procuré siempre servir a España, puesto el único
afán en el interés público, hasta en las más críticas
coyunturas. Un rey puede
equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez. (...)
Soy el Rey de
todos los españoles y también un español. Hallaría medios
sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo
contra los que las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de
cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro, en fraticida guerra
civil. No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos
son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de
pedirme algún día cuenta rigurosa.
Espero a conocer
la auténtica y adecuada expresión de la conciencia colectiva, y
mientras habla la nación, suspendo deliberadamente el ejercicio del
poder real y me aparto de España, reconociéndola así como única
señora de sus destinos. (...)
Madrid, 14 de
abril de 1931»
COMENTARIO DE
TEXTO
Manifiesto de
Alfonso XIII fechado el 14-IV-1931 que marca el final de su reinado y
da paso a la II República.
Clasificación:
Fuente
primaria y documento histórico-circunstancial de carácter
político.
Manifiesto:
es una declaración pública de principios e intenciones, a menudo de
naturaleza política, formulada generalmente por individuos o
partidos políticos. En los manifiestos suele emplearse un lenguaje
exhortativo, ya que su finalidad es la de convencer o persuadir a la
opinión pública de que acepte un determinado programa o posición
política.
Documento de
difusión general y, por tanto, de carácter público, oficial
y de ámbito nacional.
·Autoría:
documento redactado el 14-IV-1931 en Madrid por el hasta ese día rey
de España Alfonso XIII (1886-1941), hijo póstumo y sucesor de
Alfonso XII. Durante su minoría de edad ejerció la Regencia
(1885-1902) su madre, Mª Cristina de Habsburgo. Su reinado personal
transcurrió entre 1902 y 1931, época marcada por la crisis de la
Restauración. Murió en Roma en 1941.
.Destinatario:
la nación española.
Intencionalidad:
dar a conocer al pueblo español las razones que le llevaron a
tomar la decisión de apartarse del poder: la falta de apoyo popular
y el peligro de una guerra civil.
Análisis:
Idea
principal: la
renuncia al trono de España del rey Alfonso XIII. Alfonso XIII
suspende «deliberadamente el ejercicio del poder real» pero
no abdica sino que se aparta sin renunciar «a ninguno de
mis derechos», que son «depósito acumulado por la
Historia», de acuerdo con la vieja doctrina canovista de la
constitución interna, según la cual la Monarquía (al igual que las
Cortes) es una institución que representa la Tradición y la
Historia de España, y se sitúa, por tanto, por encima de cualquier
texto constitucional.
Ideas
secundarias: circunstancias y justificación de su
decisión.
Circunstancias:
En la primera línea, el rey nombra las elecciones «celebradas el
domingo»: se trata de las municipales (12-IV-1931) convocadas
por el último gobierno de la monarquía (el del almirante Juan
Bautista Aznar), que fueron consideradas por la oposición como una
consulta a favor de la monarquía o la república.
Motivo nº 1:
El resultado de dichas elecciones demostraron al rey la
falta de apoyos a la monarquía
(«ya
no tengo el amor de mi pueblo»).
Aunque en el conjunto del país los monárquicos obtuvieron un mayor
número de concejales, la distribución del voto republicano,
vencedor en la mayoría de las capitales de provincia y grandes
ciudades del país, se interpretó como la voluntad mayoritaria del
país, ya que era de más calidad que el del mundo rural, por estar
este último sujeto a los fraudes electorales del sistema caciquil.
Motivo nº 2:
Alfonso XIII explica, en tono paternalista, que quiere, con su
renuncia, evitar una «fratricida guerra civil», a pesar de
que «Hallaría medios sobrados para mantener mis regias
prerrogativas»: el rey podría, una vez más, imponerse por la
fuerza, ya que tenía el respaldo de un sector de los militares. Las
«críticas coyunturas» a las que el monarca alude
pueden referirse a las graves crisis en su reinado: la Semana Trágica
de Barcelona (1909), la crisis de 1917 y el desastre de Annual
(1921).
En las dos primeras crisis, el monarca había actuado
defendiendo los intereses de la oligarquía dominante frente a las
clases populares.
En cuanto a la cuestión africana, la oposición
republicana consideraba también responsable al rey de estar detrás
del desastre de Annual (donde el caudillo rifeño Abd-el-Krim había
derrotado al ejército colonial español, causando alrededor de
15.000 muertos), un hecho que había conmocionado al país, en su
mayoría contrario a una política colonial de prestigio.
El rey admite
que pudo equivocarse en sus decisiones («sin duda erré yo
alguna vez»). Se refiere, sin nombrarlo expresamente, a su apoyo
a la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), respecto a la que
trata de justificarse diciendo que actuó siempre con buena
intención, «sin malicia», movido por su amor a España e
intentando servirla.
Por lo demás, podemos decir, en términos
generales, que el error de Alfonso XIII constituyó, a diferencia de
sus antecesores, su participación activa en las decisiones políticas
del país, lo que contribuyó a intensificar la inestabilidad
política.
La renuncia del
rey parece ser, en un principio, breve, pues confía en volver
cuando se celebren elecciones generales y se exprese la auténtica
voz de la nación («la adecuada expresión de la conciencia
colectiva»), a la que atribuye la soberanía («única señora
de sus destinos»).
Las elecciones a Cortes Constituyentes
tendrían lugar dos meses después (28-VI-1931), siendo el primer
proceso electoral plenamente democrático desde el sexenio
revolucionario. El Parlamento resultante, fruto de la nueva ley
electoral, reflejó una muy escasa representación de los partidarios
alfonsinos, a pesar del peso económico y social que aún conservaba.
Contexto
histórico:
Tras
el fin de la Dictadura de Primo de Rivera (28-I-1930), Alfonso XIII
nombra un gobierno presidido por el general Dámaso Berenguer,
conocido popularmente como la dictablanda. Con este gobierno
el rey pretendía volver al sistema de la Restauración, restituyendo
la Constitución de 1876 y convocando elecciones. Pero los problemas
internos de los partidos dinásticos y el malestar social
favorecieron la cohesión de la oposición antimonárquica.
En
agosto de 1930 el Pacto de San Sebastián había conseguido aglutinar
la oposición antimonárquica reclamando un amplio movimiento
político revolucionario que habría de plasmarse en una insurrección
armada, que, apoyada por la movilización popular, tendría como
objetivo el derrocamiento de la monarquía y la instauración de la
república.
Tras
el fracaso inicial de la insurrección armada en Jaca y la dimisión
del general Berenguer, éste fue sustituido por el almirante Juan
Bautista Aznar, que presidió un gobierno de concentración, el
último gobierno de la monarquía. Dicho gobierno convocó elecciones
municipales para el día 12-IV-1931 en que las candidaturas
republicanas resultaron ganadoras en las principales ciudades
españolas. Ante estos resultados, el rey optó por el exilio y se
proclamó la II República.
La
II República intentó modernizar las viejas estructuras
sociopolíticas del país. Sin embargo, la fuerte oposición
derechista y las aspiraciones revolucionarias de la izquierda
abocaron a España a la guerra civil (1936-1939).
Contexto
europeo:
La
crisis económica mundial producida por el crack bursátil de Nueva
York de 1929, que tuvo menor incidencia en España debido al atraso
económico, al predominio de su sector agrícola y al proteccionismo
arancelario.
El
ascenso de los regímenes totalitarios en los años 1920-30, tanto de
signo fascista (el fascismo italiano o el nacionalsocialismo alemán)
como el régimen comunista de la URSS.
jueves, 5 de febrero de 2015
ARTICULO DE SILVELA: ESPAÑA SIN PULSO
"España
sin pulso"
Varones Ilustres, ¿hasta cuándo se-
réis de corazón duro? ¿Por qué amáis
la vanidad y vais tras la mentira?."
(Isaías. Salmo IV )
Quisiéramos oír esas o parecidas palabras brotando de los labios del pueblo; pero no se oye nada: no se percibe agitación en los espíritus, ni movimiento en las gentes.
Los doctores de la política y los facultativos de cabecera estudiarán, sin duda, el mal: discurrirán sobre sus orígenes, su clasificación y sus remedios ; pero el más ajeno a la ciencia que preste alguna atención a asuntos públicos observa este singular estado de España : dondequiera que se ponga el tacto, no se encuentra el pulso.
Monárquicos, republicanos, conservadores. liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, es fuerza se alarmen y preocupen con tal suceso. Las turbulencias se encauzan; las rebeldías se reprimen: hasta las locuras se reducen a la razón por la pena o por el acertado régimen : pero el corazón que cesa de latir y va dejando frías e insensibles todas las regiones del cuerpo. anuncia la descomposición y la muerte al más lego.
La guerra con los ingratos hijos de Cuba no movió una sola fibra del sentimiento popular. Hablaban con elocuencia los oradores en las cámaras de sacrificar la última peseta y derramar la postrer gota de sangre... de los demás ; obsequiaban los Ayuntamientos a los soldados, que saludaban y marchaban sumisos, trayendo a la memoria el Ave César de los gladiadores romanos : sonaba la Marcha de Cádiz ; aplaudía la prensa, y el país, inerte, dejaba hacer. Era, decíamos, que no interesaba su alma una lucha civil, una guerra contra la naturaleza y el clima, sin triunfos y sin derrotas.
Se descubre más tarde nuestro verdadero enemigo ; lanza un reto brutal; vamos a la guerra extranjera; se acumulan en pocos días, en breves horas, las excitaciones más vivas de la esperanza, de la ilusión, de la victoria, de las decepciones crueles. de los desencantos más amargos, y apenas si se intenta en las arterias del Suizo y de las Cuatro Calles una leve agitación por el gastado procedimiento de las antiguas recepciones y despedidas de andén de los tiempos heroicos del señor Romero Robledo.
Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza : todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; sólo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vida, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, le toque ocupar el Gobierno.
Es que el materialismo nos ha invadido, se dice : es que el egoísmo nos mata: que han pasado las ideas del deber, de la gloria, del honor nacional; que se han amortiguado las pasiones guerreras, que nadie piensa más que en su personal beneficio.
Profundo error ; ese conjunto de pasiones buenas y malas constituyen el alma de los pueblos, vivirán lo que viva el hombre, porque son expresión de su naturaleza esencial. Lo que hay es que cuando los pueblos se debilitan y mueren su pasiones. no es que se transforman y se modifican sus instintos, o sus ideas, o sus afecciones y maneras de sentir; es que se acaban por una causa más grave aún : por la extinción de la vida.
Así hemos visto que la propia pasividad que ha demostrado el país ante la guerra civil, ante la lucha con el extranjero, ante el vencimiento sin gloria, ante la incapacidad que esterilizaba los esfuerzos y desperdiciaba las ocasiones la ha acreditado para dejarse arrebatar sus hijos y perder sus tesoros; y amputaciones tan crueles como el pago en pesetas de las Cubas y del Exterior, se han sufrido sin una queja por las clases medias, siempre las más prontas y mejor habilitadas para la resistencia y el ruido.
En vano la prensa de gran circulación, alentada por los éxitos logrados en sucesos de menor monta, se ha esforzado en mover la opinión, llamando a la puerta de las pasiones populares, sin reparar en medios y con sobradas razones muchas veces en cuanto se refiere a errores, deficiencias e imprevisiones de gobernantes: todo ha sido inútil y con visible simpatía mira gran parte del país la censura previa, no porque entienda defiende el orden y la paz, sino porque le atenúa y suaviza el pasto espiritual que a diario le sirven los periódicos y los pone más en armonía con su indiferencia y flojedad de nervios. No hay exageración en esta pintura, ni pesimismo en deducir de ella, como en el clásico epigrama,
que una cosa tan bellaca
no puede parar en bien.
Que contemplen tal y tan notorio estrago los extraños con indiferencia, y que lo señalen y lo hagan constar los que pudieran ser herederos de nuestro patrimonio con delectación poco disimulada, se explica : pero los que tienen por oficio y ministerio la dirección del estado no cumplirán sus más elementales deberes si no acuden con apremio y con energía al remedio, procurando atajar el daño con el total cambio del régimen que ha traído a tal estado el espíritu público.
Hay que dejar la mentira y desposarse con la verdad; hay que abandonar las vanidades y sujetarse a la realidad, reconstituyendo todos los organismos de la vida nacional sobre los cimientos, modestos, pero firmes, que nuestros medios nos consienten, no sobre las formas huecas de un convencionalismo que, como a nadie engaña, a todos desalienta y burla.
No hay que fingir arsenales y astilleros donde sólo hay edificios y plantillas de personal que nada guardan y nada construyen: no hay que suponer escuadras que no maniobran ni disparan, ni citar como ejércitos las meras agregaciones de mozos sorteables ni empeñarse con conservar más de lo que podamos administrar sin ficciones desastrosas, ni prodigar recompensas para que se deduzcan de ellas heroísmos, y hay que levantar a toda costa, y sin pararse en amarguras y sacrificios y riesgos de parciales disgustos y rebeldías, el concepto moral de los gobiernos centrales, porque si esa dignificación no se logra, la descomposición del cuerpo nacional es segura.
El efecto inevitable del menosprecio de un país respecto de su Poder central es el mismo que en todos los cuerpos vivos produce la anemia y la decadencia de la fuerza cerebral : primero, la atonía, y después, la disgregación y la muerte.Las enfermedades´ dice el vulgo, que entran por arrobas y salen por adarmes, y esta popular expresión es harto más visible y clara en los males públicos.
La degeneración de nuestras facultades y potencias tutelares ha desbaratado nuestra dominación en América y tiene en grave disputa la del Extremo Oriente; pero aún es más grave que la misma corrupción y endeblez del avance de las extremidades a los organismos más nobles y preciosos del tronco, y ello vendrá sin remedio si no se reconstituye y dignifica la acción del Estado. Engañados grandemente vivirán los que crean que por no vocear los republicanos en las ciudades, ni alzarse los carlistas en la montaña, ni cuajar los intentos de tales o cuales jefes de los cuarteles, ni cuidarse el país de que la imprenta calle o las elecciones se mixtifiquen, o los Ayuntamientos exploten sin ruido las concejalías y los Gobernadores los juegos y los servicios, está asegurado el orden y es inconmovible el Trono, y nada hay que temer ya de los males interiores que a otras generaciones afligieron. Si pronto no se cambia radicalmente de rumbo, el riesgo es infinitamente mayor, por lo mismo que es más hondo´ y de remedio imposible, si se acude tarde ; el riesgo es el total quebranto de los vínculos nacionales y la condenación, por nosotros mismos, de nuestro destino como pueblo europeo y tras de la propia condenación, claro es que no se hará esperar quien en su provecho y en nuestro daño la ejecute.
Artículo de Silvela publicado sin firma
en el diario madrileño El Tiempo el 16 de agosto de 1898
Referencias del autor:
Francisco Silvela y de
la Vielleuze (1845-1905) es el jefe de la
facción principal de uno de los partidos turnantes, del partido
conservador, tras morir asesinado Cánovas en 1897, era caudillo
principal del partido y pronto sería presidente del gobierno.
(No se decía entonces líderes, como ahora, sino "caudillos", expresión que utiliza el propio Silvela en otro pasaje de este mismo artículo. Caudillo significa cabecilla).
Es uno de los responsables del sistema de la Restauración y de la marginación y manipulación en que se mantenía al pueblo, en nombre del cual se decía gobernar, al que se le mete en catástrofes socioeconómicas y políticas y al que encima se le culpabiliza de ellas.
(No se decía entonces líderes, como ahora, sino "caudillos", expresión que utiliza el propio Silvela en otro pasaje de este mismo artículo. Caudillo significa cabecilla).
Es uno de los responsables del sistema de la Restauración y de la marginación y manipulación en que se mantenía al pueblo, en nombre del cual se decía gobernar, al que se le mete en catástrofes socioeconómicas y políticas y al que encima se le culpabiliza de ellas.
Clasificación del texto,
que es un artículo de fondo publicado en El
Tiempo el 16 de agosto de 1898, a los cuatro
días de la firma del Protocolo de Washington (preliminar del Tratado
de Paz) en el que el gobierno español aceptaba la pérdida de Cuba y
Puerto Rico y no eludía la de Filipinas, que se producirá en el
Tratado de Paz, cuatro meses después; y que es un artículo que
inaugura el género de comentarios sobre "el Desastre", que
es como se denominó a la derrota de 1898.
- Como fuente: Es un artículo político, sólo es fuente histórica, realmente, para conocer la impresión que dice tener el autor, porque ni siquiera nos demuestra que sea sincero.
Tomar los textos de los políticos en los que sólo hacen propaganda que falsea la realidad, como si fuesen fuentes históricas que expresan la realidad, es lo que hace que los libros de historia que así se elaboran no sirvan para conocer la historia. Bien es verdad que el objetivo de la implantación de libros que repiten los tópicos políticos falsos y de asignaturas basadas en esos libros es la propaganda y el adoctrinamiento y no el conocimiento de la realidad. - Según su materia: político, pseudosocial, pseudomoral, porque son las opiniones de un político que responsabiliza a otros, en este caso al pueblo, y no reconoce la responsabilidad del sistema y la parte de responsabilidad que él mismo tiene en el sistema que dirige al pueblo.
- Según su carácter: es un artículo político de opinión.
Contexto histórico remoto y antecedentes
lejanos:
- El liberalismo y el nacionalismo en España y en los países hispanos:
- Porque el dominio de España por los liberales en nombre del Pueblo y de la Nación margina y oprime al pueblo y le habla de grandezas de la Nación.
- Porque siembra nacionalismo, de momento, españolista. Pero el nacionalismo se había ya aplicado a los países hispanos donde había originado ya la "emancipación" promovida por el mismo nacionalismo en forma antiespañolista.
- Porque ahora se habían levantado también en Cuba y Filipinas en virtud del mismo nacionalismo estas insurrecciones antiespañolas independentistas.
- Porque, además, como el liberalismo es centralista, los políticos de la Restauración no conceden la autonomía a Cuba, Puerto Rico y Filipinas; y sólo empiezan a hablar de esa autonomía cuando es demasiado tarde e insuficientemente: tarde, mal y nunca.
- Situación de la España de la Restauración
- Escaso desarrollo económico, social y cultural
- Patrioterismo nacionalista españolista
- Prensa manejada
- Escaso poder militar
- España no participa en el colonialismo, pero tiene aún bajo la autoridad de su gobierno Cuba, Puerto Rico y Filipinas, más las Carolinas, Marianas y Palaos.
- Situación internacional
- Aislamiento de España: en la época de los bloques, España no pertenece a ninguno de los dos.
- La masonería y las otras fuerzas que influyen o controlan a los líderes mundiales tienen como objetivo permanente la desmembración de la Hispanidad, porque ven en ella la continuidad de la Cristiandad militante y expansiva de la Reconquista, de Lepanto, de Mühlberg y de la evangelización de las Indias (América y Filipinas).
- La masonería venía ya fomentando el nacionalismo antiespañol en Cuba y en Filipinas.
- El liberalismo y el nacionalismo en USA, porque
- Cuba era ya ambicionada por los sectores expansionistas de los USA, sobre todo por los del Sur, desde los tiempos del contrabando de esclavos negros realizado por los esclavistas de USA antes de su derrota en la Guerra de Secesión (1861-1864). En los EEUU, el aislacionismo predomina, pero los expansionistas, a veces llegan al poder, como ocurrió con la llegada de McKinley a la presidencia de los EEUU.
- La utilización de los insurrectos cubanos y filipinos por los expansionistas norteamericanos.
- La intervención de la masonería en el mismo sentido, decisivamente, pero en forma no conocida en sus detalles más que de forma fragmentaria.
- Ya hubo una anterior insurrección y guerra de Cuba cuando la Revolución de 1868, la 1ª Guerra de Cuba (1868-1878) finalizada a duras penas con la Paz de Zanjón.
- En 1893, la mentalidad centralista de casi todos los políticos del sistema había impedido la aplicación de un decreto redactado por Maura que pretendía introducir en Cuba reformas autonomistas que evitaran que los separatistas cubanos siguieran captando partidarios.
Contexto histórico próximo y antecedentes
cercanos:
- Las guerras contra la insurrección de Cuba (1895-1898) y contra la de Filipinas (1896-1898).
- La intervención de los USA. La voladura del Maine (266 muertos). El ultimátum.
- Las expresiones de suficiencia de muchos políticos.
- Las manipulaciones de la prensa, presentando la situación como muy favorable siempre gracias a los políticos de la Restauración.
- Las descripciones absurdamente engañosas de la inferioridad de los USA.
- Las manifestaciones favorables a la guerra tan reales que obligaron a Sagasta a no eludir la guerra con los USA, a sabiendas, él sí, de que estaba perdida, ante el temor de que el pueblo no aceptaría la pérdida de Cuba sin luchar y derribaría el sistema de la Restauración. Al menos así lo daba a entender Sagasta.
- La Guerra Hispanonorteamericana (1898) y "el Desastre": las matanzas, más que batallas, de Cavite (Filipinas), donde murieron 50 españoles y 25 norteamericanos, y Santiago de Cuba (350 muertos españoles y 1 norteamericano).
- Tras la derrota, se dice que "el pueblo" se fue a los toros, tomando por el pueblo a unos cientos de espectadores. Cuando la derrota de Cavite, había corrida de toros en Madrid y hubo buena entrada en las localidades de sombra, pero escasa en las de sol, que son las baratas.
En realidad, el día que llegó la noticia de esa derrota desastrosa de Cavite (tres meses y medio antes de este texto), se formó en Madrid una espontánea manifestación de protesta, nutrida en gran parte por los que salían de esa corrida de toros; y ante esa manifestación, se declaró el estado de guerra y el gobernador Alberto Aguilera dejó su autoridad civil en manos del capitán general Dabán. Hubo graves disturbios en no menos de quince ciudades. En Linares, hubo doce muertos y catorce heridos en los choques con las fuerzas que se oponían a los manifestantes.
Ningún grupo de oposición estaba preparado, ni quiso aprovechar ese estallido para derribar el gobierno ni el régimen. - Es falso que el pueblo fuera indiferente. El jefe del gobierno, Sagasta, justificaba su rechazo del ultimátum y la entrada en la guerra con los USA, haber metido a España en guerra con los USA, diciendo que el pueblo se hubiera sublevado y hubiera derribado el sistema si se entregaba Cuba sin luchar. El pueblo reaccionó ante la derrota de Cavite. Después del desastre, el pueblo ya actúa con una sana psicología no paladeando ya más la catástrofe.
- Nace el "noventayochismo": la exhibición por los intelectuales y los políticos, desde este artículo de Silvela, de sus lamentos por el "desastre del 98", entre los que no faltan las expresiones de asombro por esta "indiferencia" con la que culpabilizan falsamente al pueblo; un asombro que sólo demuestra que no han entendido al pueblo una vez más. Se les ve el plumero de su incomprensión de lo que es el pueblo cuando así se exhiben con sus lágrimas de cocodrilo.
- Surge el regeneracionismo, que consiste en:
- constatar y afrontar los males ocasionados por el liberalismo
- y proponer soluciones,
- no quedarse en lamentaciones,
- ni pasarse a utilizar los problemas para asaltar el poder,
- pero soluciones dentro del propio sistema corregido con el intervencionismo,
- Joaquín Costa su iniciador lo sintetiza en el lema "Escuela y despensa": solucionar la miseria física del hambre y el abandono de las masas al analfabetismo.
- radica en el nacionalismo españolista, pero imitando a la Europa del europeísmo,
por lo que desconecta contradictoriamente de la España existente en la realidad histórica, porque ve en ella la continuidad de la Cristiandad militante y expansiva de la Reconquista, de Lepanto, de Mühlberg y de la evangelización de las Indias (América y Filipinas).
- La Institución Libre de Enseñanza influye en este y otros aspectos del regeneracionismo con sus creencias, ideas y planteamientos que se se basan en un moralismo laicista y difunden ideas antiespañolas, porque siempre se identifica a España como el país de la Cristiandad militante y expansiva de la Reconquista, de Lepanto, de Mühlberg y de la evangelización de las Indias (América y Filipinas).
Era una organización de enseñanza privada laicista que venía actuando desde 1876. - Ven esta crisis como la ocasión que les va a permitir llegar a sus objetivos:
- Los nacionalismos antiespañoles ven la crisis del 98 como el debilitamiento de España que les facilita llegar al soberanismo.
- Los republicanos,
socialistas y anarquistas ven la crisis del 98 como el
debilitamiento del sistema que les facilita derribarlo para ir a
sus respectivas formas de revolución .
TRATADO DE PAZ EEUU-ESPAÑA 1898
Tratado
de paz entre España y Estados Unidos (1898)
Art.
1.º
España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba.
En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a
ser ocupada por los Estados Unidos, éstos, mientras dure su
ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que, por
el hecho de ocuparla, les impone el derecho internacional para la
protección de vidas y haciendas.
Art.
2.° España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las
demás que están ahora bajo su soberanía en las Indias
Occidentales, y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o
Ladrones.
Art.
3.° España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por
las Islas Filipinas [...].
Los
Estados Unidos pagarán a España la suma de veinte millones de
dólares (20.000.000) dentro de los tres meses después del canje de
ratificaciones del presente Tratado.
Art. 4º Los Estados Unidos, durante el término de diez años a contar desde el canje de ratificación
del presente Tratado, admitirán en los puertos de las Islas Filipinas los buques y mercancías
españolas, bajo las mismas condiciones que los buques y mercancías de los Estados Unidos
Art.
6.° España, al ser firmado el presente tratado, pondrá en libertad
a todos los prisioneros de guerra y a todos los detenidos o presos
por delitos políticos a consecuencia de las insurrecciones en Cuba y
en Filipinas, y de la guerra con los Estados Unidos. Recíprocamente,
los Estados Unidos pondrán en libertad a todos los prisioneros de
guerra hechos por las fuerzas americanas, y gestionarán la libertad
de todos los prisioneros españoles en poder de los insurrectos de
Cuba y Filipinas [...].
1. El texto es un
fragmento del tratado de paz entre USA y España (Paz de París,
diciembre de 1898), por el que cesaron las hostilidades entre ambos
estados y la guerra por la posesión de los restos del imperio
español en el Caribe y el Pacífico.
Se trata de una fuente
primaria de temática diplomática y redactada por los
representantes de ambos países reunidos en la capital francesa. Por
parte española firma María Cristina de Habsburgo, como regente y
madre del heredero Alfonso XIII, de trece años de edad en ese
momento.
El tratado va dirigido a
su conocimiento público internacional y en especial a su
difusión entre los pueblos americano y español.
2. El contenido describe
las condiciones de una rendición en toda regla de España, y sus
artículos establecen el abandono de Cuba, que será ocupada
temporalmente por EEUU, y la cesión de la isla de Puerto Rico, las
islas Filipinas y una serie de archipiélagos en el Pacífico. España
recibirá unas compensaciones económicas y algunos derechos de uso
de puertos en estos territorios.
El documento nos pone en
relación con dos hechos:
-la decadencia de
España en el contexto internacional, con la derrota sin
paliativos ante una nueva potencia emergente como los EEUU.
-la importancia de la
estrategia estadounidense de forjar su imperio colonial por el
Caribe y el Pacífico a costa de una potencia de segunda fila como
era en esos momentos España.
3. En el último tercio
del siglo XIX, los restos del imperio colonial español en América y
Asia se independizaron de nuestro país. En la misma época, las
potencias europeas acordaban adueñarse de gran parte del planeta en
la Conferencia de Berlín (1885). Esto pone de manifiesto la profunda
debilidad y escaso peso internacional de España, debido en parte a
la política aislacionista que la Restauración mantuvo dentro del
contexto europeo.
Desde 1897 con el cambio
de presidencia en USA de Cleveland por McKinley, éste último
mucho más partidario de la entrada de su país en guerra contra
España, los norteamericanos se encontraban en estrecho contacto con
los líderes independentistas cubanos y filipinos. Las campañas de
prensa en EEUU de Hearst y Pulitzer movilizaron a la opinión pública
en contra del colonialismo español. En 1898 la voladura accidental
del acorazado “Maine” en el puerto de La Habana fue el
pretexto para una declaración de guerra que se desarrolló en el
Caribe y en Filipinas.
Las derrotas españolas
en Cavite (Filipinas) y Santiago de Cuba a manos de la
armada norteamericana llevaron a la citada Paz de París.
España perdió Cuba, Puerto Rico y Filipinas, que quedaron a partir
de este momento bajo la influencia y dominio de EEUU.
Las consecuencias del
desastre conmocionaron profundamente a la sociedad española.
Políticos (Silvela) e intelectuales (Costa, Unamuno, Baroja, etc.)
promovieron una revisión de la situación de España. La pérdida de
las colonias generó una crisis de la conciencia nacional y
una serie de propuestas de modernización y reforma política: el
llamado regeneracionismo político.
Fuente: http://profebaldomero.blogspot.com.es/2012/02/comentario-tratado-de-paris-1898.html
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